11.3.12

"DOÑA PERPETUA, CORRUPTA"

@BarbaraCabrera

“Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder”
Montesquieu

Poder, palabra constituida por 3 consonantes y dos vocales; la que pareciera ser tan insignificante por las pocas letras que la conforman, situación totalmente alejada de la realidad.
Elecciones, palabra que se antoja seductora, grandilocuente al permitir -a quien así lo quiera- optar por una u otra situación. Sus letras evocan un mundo de posibilidades.
La madre putativa del PANAL es el ejemplo del cual dejaré vestigio en esta Columna; que aun no siendo caso único de un poder que poco a poco parece diluirse, sí representa un personaje digno de ser analizado. Su nombre es Elba Esther Gordillo Morales, oriunda de Comitán Chiapas. Normalista de profesión y hasta el momento dirigente vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). 
Aunque hoy en día, la Gordillo se jacta de contar con un senador, 7 diputados federales, 70 legisladores locales, así como haber contribuido a la elección de 18 gobernadores en funciones, sea por alianza formal o a través de un acuerdo tácito. Lo cierto es que el desprestigio la acompaña como su propia sombra.
Es fundadora (por no decir dueña) de un partido político llamado Nueva Alianza, que desde su creación en 2005, Elba Esther ha utilizado para establecer alianzas, obtener espacios y manejarlo a su antojo como botín político. Ha estado arropada a través de los sexenios. Para el próximo se torna complicada su situación, debido a la ruptura de la coalición con el PRI a finales de enero pasado. ¿Estrategia producto de la inteligencia de Peña Nieto o mera serendipia? Lo cierto es que parece que ya no la quieren cobijar, y los que antes presumían sus alianzas con este personaje; hoy padecen amnesia a modo e intentan borrar cualquier vestigio que sugiera tuvieron sus “quereres” con la todopoderosa Gordillo Morales.
Como referencia, les diré que entre 2005 y 2011, el PANAL manejó mil 170 millones de pesos en prerrogativas federales. Y este año dispondrá de 230 millones para las elecciones federales. Esto sin contar con el botín de las cuotas del SNTE, de las cuales no se ha revelado nunca su monto ni destino preciso. Solo se rumora de aproximados.
A pesar de ese aparente poderío económico, diversos analistas consideramos que Gordillo llega debilitada a la elección. Sin alianzas, repudiada en público por todos y con menos posiciones en el Gobierno Federal; ya que en premio a sus buenos oficios Calderón le otorgó cuatro posiciones estratégicas, a saber: la secretaría ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la subsecretaría de Educación Básica de la SEP, la dirección del ISSSTE y la Lotería Nacional. De los cuatro que tenía solo la dirección de la Lotería Nacional quedó a cargo de un elbista: Benjamín González Roaro, hoy afiliado al PAN.
¿Acaso ya no resulta ser tan atractiva y rentable Doña Elba? ¿Será que ni de panzazo llegará protegida a su quinto sexenio? ¿Entonces para ella si habrá quinto malo? ¡Ya lo veremos! Capaz de que de último momento y de manera clandestina hace sus “amarres”
Es cierto, el PANAL tiene un padrón de aproximadamente 230 mil afiliados, conformado entre otros por maestros del SNTE.
No obstante, los tiempos cambian y los disidentes se incrementan; además de la presencia de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), Elba Esther Gordillo tiene como detractores a algunos otros sindicatos, entre los que destacan: el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de Tabasco (SITET); el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación (SETE), en Baja California, y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación (SITEM), que agrupa a maestros de Puebla, Distrito Federal, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y Veracruz.
Dicen los que saben: Elba Esther podrá movilizar para que un buen número de personas acudan a las urnas, pero ya no controla la orientación del voto.
En este sentido y ante los datos presentados las dudas se acrecientan y las interrogantes se tornan aún más complejas.  ¿2012 será el año en que Doña Elba Esther deje de servirse a manos llenas del país? ¿Tendrá nombre y apellido quien provoque que la normalista en comento no se infiltre e incruste en el sexenio que está por comenzar?

¡Lo dejo a la reflexión!

Nos leemos la próxima Nornilandia