10.5.17

POSVERDAD Y REDES SOCIALES

“En un tiempo de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario”
George Orwell

Les voy a contar una historia.
Un día Larry, sabedor de su poder y protagonismo en esta Era Digital y de Revolución Tecnológica decidió decirle algo al mundo a través de un tweet; un mes después la red del muro se enteró y en consecuencia G+ se interesó en la nota y la hizo suya a través de su espacio. La noticia no se quedó ahí, ya que alguien le contó al sitio Web especializado en albergar videos [ese donde está la Yuya, Don Justo Verdad, las pifias de Peña Nieto y furcios varios] y entonces el dato se transformó en video. Acto seguido, la red social dedicada a subir  fotografías y videos de corta duración, la plasmó en imágenes; y todos juntos hermanados en lo que conocemos como redes sociales, la hicieron viral.
No obstante, resulta que en todo este viaje ciberespacial a nadie se le ocurrió validar la información. Lo que comenzó a través de los 140 caracteres que dicho sea de paso dio la vuelta a la Twittósfera y más allá, a cualquiera le pareció fácil y cómodo expresarlo y sin más, simplemente… lo tuiteo, sin contrastarlo, ni verificarlo. Y luego las otras redes, cual borregos solo dijeron beee beeeeee y ¡zas! que lo propagan. Bueno, dicha osadía correspondió a los usuarios; y es que las redes sociales no piensan, lo deben hacer 6 actores distintos: yo, tú, el, nosotros, ustedes y ellos; así de simple. Y a partir de un acto de raciocinio láncense los tweets, háganse los post, vengan las imágenes y prodúzcanse los videos.
Es un hecho, a las redes sociales -su naturaleza y arquitectura- la conformamos y avivamos, todos. Tal cual ocurre con la plaza pública, nos corresponde, darles vida.
Ahora, acompáñenme a conocer parte de la conmovedora, hilarante y a la vez aciaga historia de la posverdad en la arena socio-política.
El término de referencia surge en el contexto del referéndum británico que planteo la salida o no de la Comunidad Económica Europea, conocida como el Brexit, así como de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, cuyos protagonistas fueron Hillary Clinton y Donald Trump, este último coronado como uno de los máximos contribuyentes en estos menesteres. Y así se extiende en cada rincón del mundo -real y virtual- la utilización a discreción y a veces descaradamente de la posverdad.
En México, la posverdad tiene sus propios protagonistas y para muestra escuchen con atención al líder del peñismo abstracto http://bit.ly/2nvpPJB que en unas cuantas palabras intenta disfrazar la realidad y ofrecer un México donde el #todobien, la paz, la armonía y la tranquilidad imperan. Seguramente en el mundo de Enrique Peña Nieto existen los unicornios y los ositos cariñositos.
De lo que no hay duda es que la posverdad trasciende fronteras, derriba muros [o sea no le interesa el muro de Trump, le pela los dientes] no necesita visa o pasaporte. Vaya, la posverdad no tiene nacionalidad, es universal y omnipresente.
The Economist en un artículo titulado “El arte de la mentira” arguyo que Trump es el principal exponente de la política de la posverdad que se basa en frases que se sienten verdaderas, pero no tienen ninguna base real. Y me pregunto y les cuestiono: ¿En donde habremos escuchado eso? ¿Algún político mexicano vendrá a su mente? ¿Acaso determinadas reformas legales y políticas públicas?
A la par, el Diario El País publicó un artículo llamado “La era de la política posverdad” en el cual se recordaba que una cosa es exagerar u ocultar, y otra, mentir descarada y continuamente sobre los hechos. ¡No pues ya estuvo que con la mayoría de la descriteriada y hambrienta clase política de este aún #MéxicoLindoyHerido, ya valió!
Para la desmemoria el mismo diccionario ha nombrado palabras de año las siguientes: selfie [2013], vapear [2014], emoji [2015]. ¡Ya avanzamos! porque la posverdad [palabra del año 2016] -con el poder de sus nueve letras- es una palabra que invita y provoca a reflexionar, para actuar en consecuencia.
En resumidas cuentas, posverdad por aquí, posverdad por allá. Posverdad, presente y sonante; casi estridente, cautivadora, provocadora; amada por unos, analizada por otros y temida por sus consecuencias. Oxford la define como el fenómeno que se produce cuando los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales.
Hace algunos años di algunos discursos ante un público numeroso. El primero, lo expuse desde la razón, con palabras y propuestas cuidadosamente seleccionadas; fui aplaudida y felicitada. El punto de comparación se dio después de mi segundo discurso, dictado ante un auditorio similar en ideología y número, en esa ocasión fui emotiva, mi único objetivo era mover sentimientos para que el auditorio se manifestara de cierta manera; ¿y que creen?; el segundo, con menos razón y más corazón, tuvo gran impacto. Los aplausos y las felicitaciones, se duplicaron. Años de distancia y tomando como referencia la definición de Oxford, me percato que lleve a cabo un ejercicio con tintes de posverdad. En aquellos ayeres, transformé a los espectadores en un laboratorio sociológico.
Actualmente, la posverdad ha sido acogida de forma negativa y su uso parece noquearnos sin límite de tiempo. Algunos la percibimos, pero todos la vivimos y padecemos exponencialmente en las redes sociales, trasladándose a los medios tradicionales; siendo duplicada por gobernantes y políticos, sin pudor alguno.
¿Cómo combatirla y darle un nocaut? ¿Se puede? La respuesta a esta última interrogante es sí. Los cómos aunque en apariencia son sencillos no cualquiera se atreve a ejercitarlos, ahí les va: lean, contrasten, verifiquen, usen el sentido común y generen su propia opinión. En suma, las grandes mentiras existen solo si tú te las crees, por eso escuchen, vean y lean más todo el tiempo. ¿Es fácil? nada que valga la pena en esta vida, lo es. Dejo aquí esta provocación, para la reflexión.
Por hoy es todo.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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26.4.17

#EPN EL “PRESIDENTE” DEL MEME

“Urge un museo de memoria política para no olvidar y actuar en consecuencia”
@BarbaraCabrera

Si las pifias fuesen consideradas frases celebres, seguramente Enrique Peña Nieto ganaría.
No soy la señora de la casa.
Ya se que no aplauden.
La corrupción es cultural.
¡Ya supérenlo!
Con toda humildad, les pido perdón. Les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les causé.
No me despierto pensando como joder a México.
Lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho.
¿Qué hubieran hecho ustedes?
Crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes.
No hay chile que les embone. Si no los agarramos, porque no los agarramos; si los agarramos, porque los agarramos.

Esta última expresión, dada a conocer por el columnista Francisco Garfias en su Arsenal del 18 de abril de 2017 para el periódico El Universal, constituye desde mi perspectiva el punto de quiebra debido a que refleja la falta de tacto, sensibilidad, respeto y conocimiento de la realidad que se vive en México por parte de EPN y en consecuencia de sus colaboradores, todos juntos empecinados en pintar un México en jauja, maravilloso, donde los problemas creen resolverlos a punta de reformas estructurales y creación de instituciones que nacen acéfalas, como ejemplo de esta última baste recordar el Sistema Nacional Anticorrupción anunciado con bombo y platillo y vendido al ciudadano como el remedio de [casi] todos los males. Cuando en realidad estamos ante el resquebrajamiento de la palestra socio-política debido a -entre otros factores- la generación de los gobernadores más descaradamente corruptos que ha registrado la historia contemporánea.
Unos prófugos, otros exonerados, varios más protegidos y algunos detenidos en otros países ¿Y qué están haciendo las autoridades mexicanas? el ridículo, solo eso.
Como dato cultural: en lo que va de la gestión del Peñismo abstracto http://bit.ly/29ozYkc, la lista de los mandatarios acusados y evidenciados es de 22 [y eso sin hacer retrospectiva, porque el listado se incrementaría escandalosamente] con daños superiores a los 258 mil millones de pesos (mdp), de acuerdo con diversas denuncias ante la Auditoria Superior de la Federación [Aquí más información http://bit.ly/2ovCY5g vía SinEmbargo].
Retomando, más allá de la notoria falta de elocuencia e incorrección verbal de un no lector como Peña Nieto; de saber que lo suyo no es la improvisación exitosa, sino que sus discursos son estructurados y es ferviente usuario del telepromter; y que cuando se atreve a salirse del guión, desata memes, trolleos y Trending Topics. Tal parece que como “Presidente de la República” el señor Peña es un extraordinario Standupero y el cabecilla de los memes que circundan el ciberespacio.
Lo cierto es que EPN se enfrenta a una escasa popularidad, derivado de los escandalosos casos de corrupción, incumplimiento de promesas, bajo crecimiento, imposición de reformas, falta de resolución a los conflictos sociales, alta inseguridad, entre otros factores. Lo que se traduce en desesperación por parte de él y los suyos de rescatar aquello que no ha tenido: legitimidad. No hay propaganda televisiva, radiofónica, columnistas a modo, peñalibers o bots, que lo salven de ser considerado el “Presidente” del meme.
Y sí señor Enrique Peña Nieto, actual inquilino de Los Pinos, si con tan vulgar expresión quiso referirse al hartazgo ciudadano hacia los malos gobiernos, incluidos políticos, candidatos, partidos políticos, instituciones y reformas impuestas, desde aquí y hasta Los Pinos sin escalas le confirmo: está usted en lo correcto.
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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5.4.17

PEÑALIBERS

“Todo lo que sea fanatismo es peligroso: porque es una venda en los ojos, son los oídos que no escuchan, la boca que no habla. No se piensa, no se razona, no existe conciencia, no se dan cuenta”
@BarbaraCabrera

“Estoy queriendo hacer algo inusual, viendo este escenario tan grande, si hay una cámara que me pueda seguir, porque han pantallas, ¿verdad? Me gustaría caminar entre la gente, me gustaría caminar entre ustedes, porque los veo a veces, yo aquí muy al centro y ustedes muy lejanos. Si se puede que me siga nada más una cámara (…) me voy a bajar, me lo van a permitir, voy a caminar entre ustedes, y déjenme saludarles, porque quiero tener esta cercanía con todos” -Dijo EPN- [por acá el video http://bit.ly/2nAg2jR]
…Y así Enrique Peña Nieto se entrega en cuerpo y alma no a los mexicanos como alguna vez lo dijo, sino a los peñalibers.
Lo anterior, no se trata de un día cualquiera de 2012, en que EPN respaldado por Televisa andaba de campaña. Se trata de un encuentro con elementos de la Defensa Nacional, de la Marina Armada de México y de la Fuerza Aérea y sus familias en el Campo Militar 1-A ubicado en Naucalpan, Estado de México; llevado a cabo a finales de marzo de 2017.
Recientemente Enrique Peña Nieto cometió otra pifia [no importa la fecha en que se lea esto] llegan a ser tantos exabruptos que documentarlos bien podría llevarnos -como se vaticinó desde los inicios del sexenio- una enciclopedia.
Y dicho resbalón lo dio al vociferar envalentonado y sin tapujos, que la crisis está en nuestras mentes y cito: “Quienes les digan que vivimos en un país que está en crisis, crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes, porque no es lo que está pasando”
Pero eso poco le importa a un sector plenamente identificado conocido en los bajos mundos de la política como los peñalibers. A los cuales defino como aquellos especimenes que sin importar su estrato social los une un sentimiento: la lealtad a su líder supremo: Enrique Peña Nieto.
Peña se crece y alimenta de ese selecto y vergonzante club de peñalibers, conformado por la fanaticada que alguna vez hizo suya la expresión creada por su entonces esposa Mónica Pretelini, quien al grito de ¡Peña bombón te quiero en mi colchón! se derriten ante quien -aunque lo niegue- si está jodiendo a México.
No obstante, entre estos entusiastas hay niveles, veamos:
  • Peñalibers de altos vuelos, son los situados en el nivel más alto de la pirámide peñaliberiana. Se trata de los hombres y mujeres acomodados en el círculo más cercano a su venerado líder. Aunque su amor es y será directamente proporcional al hueso recibido y a su permanencia, antes de agarrar vuelo propio y a veces con ansías desmedidas de crear su propia fanaticada.
  • Peñalibers a sueldo, van desde aquellos incluidos en una nómina gubernamental como pago a los favores recibidos; hasta los bots, que defienden en redes sociales a su amado líder. En la pirámide peñaliberiana, están justo en medio.
  • Los peñalibers despenseros, son esos que venden su amor-voto-apoyo por unas migajas, son tan temerarios que osan tomarse fotos con los obsequios recibidos, presumiéndolos en sus redes sociales y portándolos en la calle, con orgullo.
  • Los peñalibers incondicionales son los de la base, situados en la parte más baja de la pirámide peñaliberiana. Ellos son fans sin importarles el que dirán o si serán considerados para recibir algo ¡lo que sea!: una selfie con su bombón, un saludo lejano o apenas un roce de manos de su líder en un evento masivo, o tal vez hacerse acreedores de una torta y un frutsi; o quizá ser inscritos en algún programa de beneficios. Se conforman con sentirse cerca y formar parte de esa multitud de hinchas, a su manera.
Hoy, son los peñalibers. Vayan ustedes a saber que nuevo club de fans -entusiastas y aplaudidores- se están engendrando desde Bucareli o desde el búnker del aprendiz de las relaciones exteriores o desde la cueva del que solo sabe “Ler”. Tiempo de abrir la mente, los ojos, expandir el entendimiento para asimilar y hacer que otros entiendan que cualquier expresión de fanatismo dañina para este aún #MéxicoLindoyHerido el cual nos implora ser rescatado. Lo dejo a la reflexión.
PD. Este 9 de abril celebro 7 años de ser tuitera, de estar a un tweet de distancia.
Por hoy es todo
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!
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22.3.17

TIEMPOS DE HAMBRUNA ELECTORAL

@BarbaraCabrera

“El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo”
Adolfo Suárez

Érase un país muy, muy, muy lejano cuyo parecido con #MéxicoLindoyHerido créanme, no es mera coincidencia.
Sepan ustedes que esa innombrable nación ha vivido, vive y vivirá una época que se antoja de un voraz apetito plebiscitario, traducido como de hambruna electoral.
En tiempos de hambruna electoral: las descalificaciones se hacen presentes.
En tiempos de hambruna electoral: las acusaciones de unos hacia los otros están a la orden del día.
En tiempos de hambruna electoral: los acarreos, son la constante.
En tiempos de hambruna electoral: la compra de votos, se va gestando.
En tiempos de hambruna electoral: se alistan los grupos de choque para reventar eventos de los disidentes, o de aquellos que el Sistema considere sus enemigos.
En tiempos de hambruna electoral: los políticos de siempre corren, corren, corren tras el hueso.
En tiempos de hambruna electoral: pululan las candidaturas independientes junto y muy cerca del ocaso de los partidos que sobreviven con respirador artificial y costales de dinero ciudadano.
En tiempos de hambruna electoral: los partidos políticos se aferran a sus prerrogativas.
En tiempos de hambruna electoral: estamos ante el bombardeo de noticias falsas.
En tiempos de hambruna electoral: algunos venden caros sus “quereres” para hacer alianzas y seguir pegados a la ubre del poder.
En tiempos de hambruna electoral: los políticos besan niños, abrazan al electorado, se toman selfies con sus fans y acarician perros. Y saludan corto-corto largo-largo, cual reinas de belleza en pasarela.
En tiempos de hambruna electoral: seguramente agarrarán a “peces gordos” para calmar las aguas ¿será que caiga tras las rejas Javidú? si es así, de paso que regrese lo que se robo.
En tiempos de hambruna electoral: seremos bombardeados con tweets y post promocionados que intenten vender a políticos de cara y manos limpias, portadores de un halo de inmaculados y bienhechores.
En tiempos de hambruna electoral: los políticos compran followers, y a los bots, no les faltará chamba.
En tiempos de hambruna electoral: sacarán raja política de donde y como puedan, llevando agua a su molino y con ello, votos a su favor.
Y entonces… nosotros, los ciudadanos ¿qué podemos hacer ante esa descomunal y hambrienta clase política?
  • Despójense de fanatismos.
  •  Requerimos de una ciudadanía atenta, proactiva.
  • Ineludible ser observantes, exigentes. Actuar en consecuencia.
  • Hacer uso intensivo de las redes, para estar atentos y organizarnos.
  • Dar marcaje personal a todos aquellos situados en la palestra pública, a esos que mantenemos con nuestros impuestos.
  • Leer más, contrastar, generar nuestra propia opinión.
  • No vender el voto al mejor postor: las despensas, los monederos y los souvenirs electorales, son efímeros. La dignidad no tiene clase social.
  • Llevar a las plazas públicas la resonancia del llamado, para rescatar lo que nos queda de país.
  • Evaluemos antecedentes, perfiles e intenciones de quienes suspiran por un hueso.

En tiempos de hambruna electoral: luchemos para extinguir a los dinosaurios, así como a las alimañas políticas que se alimentan de estos.
Hagámoslo posible y pugnemos por llevar, a la realidad la máxima de que ¡nosotros, los ciudadanos, mandamos!
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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8.3.17

#88añoscontigo: MÉXICO TIENE QUE RECOBRAR SU DIGNIDAD

“No existen políticos más peligrosos que aquellos que creen ser útiles a sus gobernados y se mueven como seres inmaculados, cuando sabemos y comprobamos que un denso manto de corrupción e impunidad, los cobija”
@BarbaraCabrera

¿Han escuchado el adagio popular que dice: no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista? estoy segura que sí. Y lo traigo a colación al iniciar esta Nornilandia debido a que en estos días el PRI dice celebrar 88 años contigo [ese fue justamente el hashtag que se convirtió en tendencia en Twitter, pero no por las razones que el priísmo anhelaba. Es decir, el aplausómetro se quedó en sus recintos, y retumbo únicamente a través de sus bots y uno que otro fanático aplaudidor.
Avenida Insurgentes Norte #59 que alberga la sede nacional del PRI en la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, se vio rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad, cortesía del Estado Mayor Presidencial, ya que Enrique Peña Nieto arribó a la pachanga priísta. Acá ya no existe la sana distancia entre Partido y Gobierno, ahora existe una insalubre cruzada.
La celebración incluyó un recinto repleto de selecta militancia priísta, entre los que se dejaron ver y fotografiar [con selfies incluidas]: Enrique Ochoa Reza [presidente del tricolor], Claudia Ruiz Massieu Salinas [despedida de la Secretaria de Relaciones Exteriores y recién ungida secretaria general]; Aurelio Nuño [Secretario de Educación Pública, al que tal vez recuerden porque le gusta “ler”], José Antonio Meade [de la Secretaria de Hacienda y hombre gris del peñismo abstracto], Pedro Joaquín Coldwell, Emilio Gamboa Patrón, César Camacho y Manlio Fabio Beltrones [dinosaurios mayores], así como gobernadores de varias entidades. ¿Y con estos nombres y la fama que los precede dicen ser la mejor opción? ¡Por cierto! ¿Y dónde quedó Javier Duarte de Ochoa? ese que actualmente es perseguido por la justicia y que el año anterior fue de los protagonistas en la celebración de los 87 años del priísmo. ¿Y Tomás Yarrington? ¿Y Fidel Herrera? solo por nombrar a uno que otro “insigne” y orgulloso priísta.
Un evento en que EPN se sintió [una vez más] todo un rock star. Se contaron 5 minutos de ovaciones, que incluyeron porras que se repetían como mantra, como para convencerse a ellos mismos que el PRI es un partido fuerte, pujante, popular; una opción viable y atractiva para el electorado. Cuando lo cierto es que llegan a estos 88 años con respiración artificial, ya que se ubica en el tercer lugar de las preferencias electorales [con todo y la compra de votos y propaganda que despliegan], con una figura presidencial desgastada, reprobada y deslegitimada; incluidos los escándalos de corrupción por todos conocidos, así como el enojo ciudadano por la imposición de reformas estructurales de donde -aunque lo nieguen- deriva el gasolinazo.
Aun así, a los priístas poco les importa, ellos viven en su mundillo. Se aplauden, se apapachan y celebran entre ellos. Y dicho sea de paso aprovecharon su evento para entregarse reconocimientos al mérito revolucionario [lo que sea que eso signifique en sus códigos] uno de los galardonados: Manlio Fabio Beltrones. Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Este tipo de intrépidos eventos, con un ambiente de “unidad” cuidadosamente ensayado,  da elementos para sumar al descrédito hacia la clase política e instituciones va in crescendo, lo que debe llevarnos a concluir que México necesita recobrar su dignidad, dejar de moverse o inmovilizarse al son que lo toque por ejemplo los Estados Unidos de Norteamérica o del puñado de políticos corruptos que lo tienen cooptado. Y que conste, no se trata de exacerbar el nacionalismo, ni patriotismo; sino de integrarse al concierto de naciones mostrando sus cualidades y aportación en la era de la tecnoglobalización.
Y en un ambiente de demagogia pura, EPN rodeado de militantes priístas dijo durante la ceremonia de celebración de 88 años de priísmo:
“Con este mismo sentido de responsabilidad de Estado hemos asumido el desafío de construir una nueva relación con el gobierno de Estados Unidos”, asegurando que su partido “antepone el supremo interés de la nación a cualquier otro interés”. “Nos alienta a la defensa de nuestra soberanía y de nuestra dignidad como país” y continuo perorando “Hemos actuado con diplomacia y al mismo tiempo con firmeza, y hemos ofrecido y exigido respeto y con dialogo, dejando bien claro qué buscamos y qué no aceptamos”
Y como joya de una fina alquimia demagógica remato el líder del peñismo abstracto [Léase aquí de que trata este movimiento http://bit.ly/29ozYkc]:
“México no solo hay que defenderlo en el exterior, de hecho hay que defenderlo aquí mismo porque hoy nuevamente hay riesgos de retroceso. Al igual que hace seis años están resurgiendo las amenazas que representa la parálisis de la derecha o el salto al vacío de la izquierda demagógica”
En este sentido y ante tales discursos huecos del dinosáurico partido político, mi mensaje para los priístas exacerbados, así como a los entusiastas de toda índole es: Todo lo que sea fanatismo es peligroso: porque es una venda en los ojos, son los oídos que no escuchan, la boca que no habla. No se piensa, no se razona, no existe conciencia, no se dan cuenta. ¿Cómo logran despojarse de este y por ende derribar las barreras del status quo? escuchen, vean y lean más todo el tiempo. ¡No hay nada peor que estar desinformado y creer tener la verdad absoluta! La realidad los desmiente aunque una y otra vez intenten dibujar un país distinto y una verdad histórica que no cuadra.
Sin duda, entre nosotros existen muchas diferencias, hagamos que estas nos unan y no que nos separen. Tenemos un objetivo común [exceptuando a los sátrapas y corruptos] que la economía funcione, que el sistema funcione, que las instituciones sirvan y no sean agencias de colocación de chambas para los “amiguis”. Que la Constitución deje de ser reformada como si se tratase del plan sexenal en turno.
Yo amo a México, por eso alzo la voz.
Adendum: Marzo es un mes importante para Twitter: el 12 es el día Internacional de los Tuiteros y el 21 se celebra el 11° aniversario de esta plataforma comunicativa, que marca tendencia y trasciende más allá de los 140 caracteres. ¡Larga vida a Twitter!
Por hoy es todo.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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15.2.17

ENTRE VIBRADORES, RESISTENTES Y APÁTICOS

@BarbaraCabrera

“Declaro llanamente mi guerra al Estado, a mi modo, aunque seguiré haciendo uso y obteniendo cuantas ventajas puede de él, como es habitual en estos casos”
Henry David Thoreau

La marcha #VibraMéxico anunciada con bombo y platillo resulto no causar ñañaras en un sistema resquebrajado y en una sociedad altamente dividida. Ni hablemos que Donald Trump [últimamente considerado como el ajonjolí de todas las opiniones, miedos y tweets] ni la sintió… sencillamente no estaba en su radar.
Transitamos entre los implacables defensores de la marcha y aquellos que de manera férrea pedían no asistir bajo el hashtag #YoNoVibro. Así se mueve la sociedad civil y uno que otro político disfrazado de ciudadano. Mientras otros permanecen apáticos, inertes, como maniquíes. Como si nada ocurriera, cuando aquí y allá pasa de todo. Ese hecho ejemplifica lo que nos pasa como sociedad, como país. Con esa cara nos presentamos al concierto de naciones. Eso ocurre manifestación, tras manifestación y es un fenómeno que parece ir en desgastante crecimiento.
¿Qué es lo que está sucediendo? ¿No se supone que todos queremos un mejor país? ¿A que se debe la división? ¿Sumarse o no a los esfuerzos de otros? ¿Qué hacemos? son algunas de las interrogantes que surgen sin encontrar brújula y donde las respuestas dependerán de la palestra e ideología donde cada cual se sitúe.
Estamos ante varios frentes, si antes -por poner un número- teníamos 10 mil problemas por resolver, ahora éstos se han multiplicado de tal forma que son incontables.
Construir ciudadanía ¿hacia dónde? ¿Cómo?  Un poco de rumbo se tendrá si se toma en cuenta que las múltiples problemáticas deben ser combatidas de adentro hacia fuera. Convocar a marchar para repudiar las políticas de Donald Trump [quien por cierto, no se si ya lo notaron pero no nos gobierna] y descuidar exigir mejores prácticas gubernamentales y rendición de cuentas en este país, es mostrar un sinsentido, un camino que créanme no llevará a ningún lado porque viene de ninguna parte.
Desde #Nornilandia y cada día pugno por un gobierno que deje de simular ayudas: ya basta de ver al gobierno como el paters familia y el todopoderoso. Pugno por un gobierno que sin aparentar proporcione herramientas al ciudadano para mejorar su calidad de vida, por ejemplo un sistema educativo que vaya más allá de la visión del creador de “ler” sí, de de Aurelio Nuño y de una buena vez enseñe a pensar, a debatir, a disentir para la mejor toma de decisiones; un país de oportunidades, pero no de esas que lanza chichiguas al aire para ver quien las cacha; uno de empleos dignos y sueldos acordes, para que no se tenga que emigrar a otras naciones en búsqueda de mejores oportunidades y una vez deportados ser recibidos por el señor inquilino de Los Pinos en turno como si se tratara de medallistas olímpicos. Ni aun cuando EPN diga que se entregará en cuerpo y alma en defensa de los mexicanos. Pugno por un gobierno que no esté en manos de aprendices [recuérdese al quien se auto etiqueto como tal: “se los digo de corazón y con humildad: vengo a aprender de ustedes” confesó Luis Videgaray Caso o aquellos que se cansan a la menor provocación ¡como olvidar al fatigado Jesús Murillo Karam!. Pugno porque los sueldos, compensaciones, sobresueldos, bonos y canonjías a los altos funcionarios se frenen y adecuen a la realidad que vivimos. Pugno por una ineludible desregulación legislativa e institucional. Pugno por la construcción de una ciudadanía proactiva, pensante, demandante, observante; capaz de hacer un cambio desde su ámbito, por mínimo que a veces parezca.
Ya basta de protagonismos exacerbados, cuando este país requiere liderazgo. No se trata de que se vaya uno y llegue otro. El cambio debe y tiene que darse desde las bases.
Y ustedes ¿se atreven a hacer la diferencia?
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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8.2.17

PINCHE MURO. INFAME DONALD

“Si levantas un muro, piensa en lo que queda fuera”
Italo Calvino

La frase inicial de esta Nornilandia es lanzada como reflexión ante el muro fronterizo que divide Estados Unidos de México. No para que la racionalice el iracundo Donald John Trump y agregados, sino como posicionamiento de los mexicanos de aquí y allá.
Pinche muro. Fue una de las expresiones que escuché de viva voz de Ciro Gómez Leyva en una de sus emisiones televisivas de su noticiero nocturno en Imagen TV, la cual me hizo recordar aquella controvertida frase de Andrés Manuel López Obrador de hace ya algunos ayeres: ¡Al diablo con las instituciones!. Ambas flamígeras, contundentes; que revelan parte de la realidad y sentir nacional.
De varios plumazos el recién ungido presidente de Estados Unidos comenzó a cumplir sus promesas/amenazas de campaña. Emitió –entre varias- una orden ejecutiva llamada “Executive Order: Enhancing Public Safety in the Interior of the United Status” cuya joya es la construcción del muro fronterizo, así como diversas medidas anti inmigrantes [consultable aquí http://bit.ly/2jybzNG]
Dato cultural: ¿Qué es el muro fronterizo Estados Unidos–México? la enciclopedia colaborativa Wikipedia señala que es una valla de seguridad construida por Estados Unidos en su frontera con México. Su objetivo es impedir la inmigración ilegal a los Estados Unidos. Su construcción se inicio en 1994, durante el gobierno de Bill Clinton, bajo el programa de lucha contra la inmigración ilegal conocido como Operación Guardián a cargo del Fiscal General Janet Reno.
El septuagenario Donald Trump [ese que se peleo con 46 países en dos semanas y sumando] vociferó, a través de Twitter: pues si México no paga el muro que ni venga EPN. Además, acusó a México de ser el único beneficiado con el Tratado de Libre Comercio. Aseveró que Estados Unidos recuperará el control de sus fronteras. Y le siguió y indudablemente continuará un bla, bla, bla tuitero sempiterno. Ya se sabe, Donald es fanático del pajarito azul y sus 140 caracteres, desde donde cree gobernar junto a su teléfono Android sin codificar.
Y aunque la inminente [bueno, eso dice Trump] construcción de un muro fronterizo por los 3,200 kilómetros que separan a México de Estados Unidos, parecen estar en marcha; es importante hacer notar que México se mueve, se han dado mensajes de unidad nacional, de solidaridad a Enrique Peña Nieto y todo parecía “estar bien” -#ayAjá- hasta que el líder del peñismo abstracto [lean de que trata esta “filosofía” por acá http://bit.ly/29ozYkc] se le ocurre revivir a Virgilio Andrade [a quien seguramente recuerdan por “limpiar” el escandaloso expediente de la Casa Blanca de EPN y la Casa de Malinalco del ahora aprendiz de canciller, Luis Videgaray Caso] aunado al lastre de falta de credibilidad y legitimidad que trae a cuestas. Por ello y muchas cosas más, no habrá Trumpismo que lo borre, ni ayude.
No obstante, el debate acerca del muro fronterizo no es nuevo, es cierto que recientemente ha causado estridencia y miedo en las redes sociales [especialmente en Twitter] Recuérdese que en 2006 el presidente George W. Bush firmó una Ley para construir una valla de más de mil kilómetros en la frontera con México, la que en medios de comunicación se conoció como “Ley de Valla Segura”, legislación que fue aprobada tanto por republicanos, como por demócratas, incluidos los entonces senadores Barack Obama y Hillary Clinton. #TomenNota
Aunque Peña y Trump acuerdan no hablar públicamente sobre el muro -tómese con precaución esta decisión-. Estemos atentos e informados. Días después de esta decisión -seguramente unilateral- ambos personajes hablaron por teléfono y trasciende en los medios de comunicación y las redes sociales que en ese comunicado Donald Trump le dice a Enrique Peña –dicen que en tono casual y dicharachero- que él puede ayudarle a combatir a los “bad hombres” que no ha podido combatir.
Llamada que fue confirmada, pero negado este asunto. A ese nivel hemos llegado y sucede debido a la tibiedad de acciones, algunas de ellas simuladas y complacientes de las autoridades mexicanas, así como a la creciente ola de corrupción e impunidad.
Tomen nota, aunque en apariencia parece estar ganando el establishment, es ineludible pugnar porque un pinche muro no nos detenga. Actuemos. Sumemos, Propongamos. Deliberemos. Lo que está prohibido, es quedarse inmovilizados, derivado del miedo.
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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25.1.17

2017 ¿UN AÑO DE MARCHAS?

@BarbaraCabrera

¡Se ve, se siente (agregue aquí la organización de que se trate) está presente!
¡No somos uno, ni somos 100 pinche gobierno cuéntanos bien!
¡No que no, sí que sí… ya volvimos a salir!
¡Esos son, esos son los que chingan la nación!
¡El pueblo unido, jamás será vencido!
[Deposite aquí su consigna]

Gasolinazo. Tortillazo. Canastazo básico. Mal gobierno. Corrupción. Son algunos de los factores que están llevando a los ciudadanos a las calles. Para manifestarse. Para quejarse. Algunos para aventar jitomatazos. Para exigir buenas cuentas y reversa a las políticas públicas surrealistas de un país con la población herida. De un #MéxicoLindoyHerido que clama ser rescatado. Marchas a las que paulatinamente se suman aquellos que votaron y aplaudieron a Enrique Peña Nieto, a los que como a la mayoría, la realidad los ha alcanzado.
La sexta acepción que da la Real Academia Española a una marcha es: “aquél desplazamiento de personas para un fin determinado”. De hecho, las marchas se relacionan con las movilizaciones sociales organizadas para lograr determinados objetivos, las cuales resultan ser un mecanismo de participación ciudadana que se ha vuelto recurrente a partir de la mitad del siglo XX, las cuales derivan del fenómeno de desafección socio-política. De ese descrédito de todo aquello que huela a política.
Como es sabido, este año comenzó con multitudinarias marchas por el gasolinazo, a lo cual se unen temas locales y demandas nacionales que no han encontrado solución.
Dijo Malcolm X “los días de manifestaciones de protesta se terminaron. Son anticuadas. Todo lo que hacen es meterlos a ustedes en la cárcel. Tienen que pagar para salir. Y aún así no han resuelto el problema (…) Además, una manifestación de protesta es un acto que es una reacción a lo que algún otro ha hecho. Y mientras se está participando en él, se está en manos de ese algún otro. Ustedes reaccionan contra lo que ellos han hecho. Y todo lo que ellos tienen que hacer para mantenerlos en su puño es continuar creando situaciones para que ustedes continúen reaccionando, para que se mantengan tan ocupados que nunca tengan oportunidad de sentarse a elaborar un programa constructivo propio que nos permita a ustedes y a mí lograr el progreso que tenemos que hacer”.
Tomemos con precaución estas palabras, porque el desenlace del activismo de Malcolm X tuvo momentos violentos. Y me pregunto y les pregunto ¿de qué otra manera podemos hacernos escuchar por un sistema que hace oídos sordos a todo aquello que no sea bondadoso con el neoliberalismo? está demostrado alrededor del mundo que salir a las calles, tomar los espacios públicos resulta, además de liberador, ser un medio de presión para ser tomados en cuenta. La cuestión es, seleccionar nuestros objetivos y organizarnos. Organización a la que sin duda las redes sociales ayudan, pero será necesario ir más allá. Las acciones son diversas y distintas para cada quien. Lo importante es no dejar de actuar, no detenerse.
Porque un pueblo sumiso da como resultado políticos voraces. Un entorno donde ellos mandan y tú obedeces, es un absurdo, porque de manera primigenia son nuestros mandantes. Recuerden, la obediencia es voluntaria. Es tiempo de ejercer la desobediencia civil pacífica [Aquí les dejo algunos textos interesantes y esclarecedores acerca de este tópico, de la autoría del Dr. @iusfilosofo dense tiempo para leerlo: http://bit.ly/2ablbIG, http://bit.ly/2j1cIxF, http://bit.ly/2idmkYT y http://bit.ly/2jvnScQ], es momento de no callar, de no rendirse. De unir fuerzas para comenzar a cambiar paulatinamente la situación ¡Si abandonamos el espacio público, otros se apoderarán de él! y aunque manifestarse y salir a marchar pareciera en estos momentos no cambiar nada, téngase en cuenta que se requiere tiempo y constancia para comenzar a generar un cambio desde nuestra palestra. 2017, debe y tiene que ser un año de manifestaciones en sus múltiples formas y maneras. Vivamos y actuemos, sin miedo. Seamos combativos.
Al final, las manifestaciones son antisistema, el sistema es anti-nosotros.
PD. Urge un museo de memoria política para no olvidar y actuar en consecuencia.
¡Es todo por hoy!
¡Hasta la próxima Nornilandia
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11.1.17

No es una columna más acerca del #GASOLINAZO

@BarbaraCabrera

No sólo eres responsable de lo que haces, sino de lo que no haces, de lo que no defiendes y de lo que callas…

2017 será un año complejo y de desafíos. Y me pregunto y les cuestiono ¿qué año no lo es? Al respecto se ha dicho bastante: que si la crisis, que no alcanzará para maldita la cosa debido a que todos los precios andarán por las nubes. Que los políticos de siempre andarán desatados rumbo al 2018, que si la corrupción está pudriendo este país. Las miras de futuro no son optimistas y así lo constatamos en las charlas de café, en las plazas, en las aulas, en los medios de comunicación masivos y pasquines al servicio del poder que necesitan maximizar y crear caos, para ejercer medidas de control y disminuir libertades. Tal es el caso de los múltiples saqueos suscitados DICEN por el gasolinazo con el que nos recibió 2017 [Dígame desconfiada, pero desde mi perspectiva, esto es un show mediático orquestado desde el poder. No caigan en provocaciones. No se dejen intimidar]
Y el panorama nacional se adereza con el extraño retorno de Luis Videgaray al gabinete del peñismo abstacto http://bit.ly/29ozYkc aunque de facto nunca se fue.
Con una Carmen Salinas que desde su curul e ignorancia galopante dice “el que tenga coche que lo mantenga, no hay de otra” y arremete manifestando “yo defiendo a Peña porque está trabajando por toda la gente que lo necesita”
Y que decir del gris y sumiso José Antonio Meade que replica los tibios argumentos de su patrón Peña Nieto.
Sin olvidar a Enrique Peña Nieto que en cadena nacional y teleprompter incluido insulta una vez más la inteligencia del pueblo de México, con las burdas argumentaciones del incremento a la gasolina; incrementos que recuérdese vienen gestándose desde Felipe Calderón.
Y pregunta EPN ¿ustedes que hubieran hecho?, esbocemos algunas ideas: eliminar privilegios a la insaciable clase política enquistada en el poder comenzando por los vales de gasolina; que las erogaciones destinadas a ensalzar la imagen de lo gobernantes en turno desaparezcan; En suma, combatir [sin simulaciones, como la existentes] la corrupción.
Del otro lado de la moneda están quienes se manifiestan, quienes no se callan. Aquellos que hacen uso de cuanto mecanismo está a su alcance para decir ¡No al gasolinazo! ¡Gasolina barata ya, sí se puede! esto y más se ve y se escucha.
¿Qué acciones es preciso tomar para comenzar a ser una mejor sociedad?
Ser proactivos
Constituirnos como críticos del poder, siendo observantes y dando marcaque personal a los políticos y acciones de gobierno.
Utilizar mecanismos de desobediencia civil [Aquí les dejo algunos textos interesantes y esclarecedores acerca de este tópico, de la autoría del Dr. @iusfilosofo que tiene a ésta como su línea de investigación, generación y aplicación del conocimiento, dense tiempo para leerlo: http://bit.ly/2ablbIG, http://bit.ly/2j1cIxF, http://bit.ly/2idmkYT y http://bit.ly/2jvnScQ]
Manifestarnos. No callarnos.
Llenarnos de acciones.
Sumar voluntades. Restar apatía.
Tómese en cuenta, este camino no será sencillo. Rescatar este país, se logrará de manera paulatina, siempre y cuando hagamos algo.
Es cierto, no podemos todos hacer todo, ni lo mismo. Las condiciones varían. No obstante, dejar pasar, quedarse callados y ser sometidos ¡no es una opción viable!
Al final, no es la gasolina; es el gobierno. Llenémonos de acciones. Nosotros, somos más.
¿O será que como dice Calle 13 estamos condenados a brindar por "el aguante"? [Escuchen aquí http://bit.ly/1pJUjQM] ¡No estoy de acuerdo!
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!
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